Reflexiones de una madre sobre la maternidad y la crianza

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La idea des este artículo es te ayude a tu proceso de desarrollo y crecimiento personal. Estoy orientándome ahora hacia lo que tiene que ver con la maternidad, la paternidad, la familia y las relaciones. Porque son el punto de inicio en lo que tiene que ver con nuestras cajas de creencias. Con las cosas que nos suceden, con nuestros dolores, con nuestros conflictos. Todo lo que nosotros vivimos durante los primeros siete años de vida con nuestra madre, con nuestro padre, con nuestros familiares más cercanos, van a impactar en nuestra vida por el resto de ella y entonces es sumamente importante darle mucha fuerza a estos temas que son muy comunes. Sin embargo que yo veo que poco se profundizan desde un lugar realmente orientado hacia tu desarrollo personal. Así que yo te invito a que te quiedes en este artículo en donde voy a hablar sobre “Ser madre” .


Las mujeres hemos atravesado durante la historia por muchas muchas experiencias, hemos pasado de ser mujeres sumamente sometidas, sin voz, sin derechos a lograr salir, a que se nos reconozca, a tener derechos. Y vamos así, pasando por una serie de emociones, de situaciones sociales en donde todo eso influencia en el modo en cómo vamos a criar nuestros hijos. No es lo mismo una mujer que ha sido criada para ser madre, que toda su vida se le ha inculcado ser madre y una mujer que ha sido criada para ser autónoma, independiente. Esa mujer que ha sido criada para ser madre, cuando llegue el bebé también va a tener dificultades, sin embargo va a estar un poco más disponible quizás, en cambio la mujer que está criada para ser autónoma, independiente, cuando llegó el bebé se va a encontrar con que es algo totalmente distinto a lo que acostumbra a conocer y eso es lo bello de ser madre.
Que realmente es una experiencia que nos quiebra, nos desarma y como dice mi querida profesora del proceso de formación, Rosa: que para tú conectar con la maternidad requieres desaprender porque además hoy está totalmente estipulado y muy dogmatizado lo que es una buena crianza, como corresponde que sea, que es lo bueno, que es lo malo y todo eso dificulta muchísimo nuestro proceso de maternidad. Entonces la idea es justamente desaprender y conectar con lo esencial y ¿qué es lo esencial? Es tu sabiduría interna, es lo que tú vivas en relación a lo que tú bebé te pide. Eso es lo esencial.
Llega este bebé con un nivel de intensidad emocional gigante a nuestras vidas en donde nosotras estamos acostumbradas a estar en el mundo del hacer, del pensar, del actuar, del mover y llega este bebé y está totalmente sumergido en el mundo de la emoción, del no hacer, de la sombra, de la oscuridad. Viene de un mundo interior. Entonces necesitamos soltar el hacer, soltar la actividad, soltar el pensamiento analítico y entrar a la famosa “fusión emocional” que tanto propone Laura Gutman. Que es justamente sumergirte en el mundo del bebé, sumergirte en este mundo emocional profundo, en donde se despiertan tus experiencias de bebé, de niño, tus experiencias desde el niño que fuiste. Entonces en estas aguas a las cuales te invita el bebé a navegar son sumamente fuertes para nosotras, que hemos toda la vida buscado escapar de esas experiencia porque nos generaban dolor, porque nos generaban desolación y así muchas situaciones.
Y así, llega el bebé y nos vemos generando una serie de excusas justamente para evitar ese contacto emocional al que te lleve el bebé. Porque una cosa es lo práctico: lo práctico es que le doy pecho, le saco los chanchitos, lo limpio, lo mundo, lo hago dormir y cuando ya todo eso está listo y el bebé sigue llorando ahí es donde comienza la cosa, y vamos generando excusas para evitar el contacto.
¿Cuáles son las excusas más comunes? vuelvo a trabajar, hacer el aseo, preocuparme de la pareja, estoy cansada, me enfermo. Empiezan a suceder una serie de cosas conmigo que evitan que yo vaya a sumergirme a este mundo emocional al cual el bebé me invita y se nos hace intolerable el nivel de demanda que el niño nos manifiesta.
Porque pensamos que se trata de darle el pecho un ratito, pero si tú te das cuenta que lo que el bebé quiere es estar pegado a tu pecho durante tres horas ¡Oh por Dios! si te das cuenta que el bebé lo que quieres es que tu lo tomes en brazo durante mucho rato… como que no. O sea yo tenía entendido que se daba pecho cada cierto rato y que había que tomarlo en brazos un rato y después había que dejarlo en la cura y así…
Entonces tu te empiezas a dar cuenta que lo que él te esta pidiendo es distinto a lo que tú creías que debía ser y ahí comienzan las dificultades.
Y la demanda más fuerte que un bebé nos hace es la demanda de “amor”. ¿Qué es amor? dar, dar dar… y darle a nuestro hijo, y darle nuestro hijo, y darle nuestro dijo. Estar 100% disponible.
El universo del bebé es su madre, es la mamá y los bebés llegan a este mundo plenamente amorosos, totalmente puritos y va a depender de nuestra relación con él todo lo que él va a ir formando consigo. Es sumamente importante para que esa alma que viene en nuestro bebé se desarrolle y saque sus potenciales y venga a hacer su trabajo el la tierra, que nosotros estemos disponibles para satisfacer sus necesidades y ¿cuáles son sus necesidades? todas las que manifiesta. Porque hay que comprender que el bebé, como lo dicho en otros videos, viene desde un ambiente en donde no tiene que esperar y luego pasa al mundo, a la vida y lo que sucede es que tiene que espera: tiene que esperar que la mamá quiera darle el pecho, tiene que esperar a que lo quieran tomar en brazos, tiene que estar constantemente esperando y ese esperar es sumamente agotador y terrible también, en algunos casos, ¿por qué? porque el niño no cuenta con herramientas para poder exigir aquello que necesita, excepto del llanto, y bien nosotras las madres sabemos que si tu a un niño lo dejas llorando un tiempo, el niño va dejar de llorar. En ese sentido el niño no cuenta con estrategias. Es un ser totalmente dependiente y si aún ser dependiente tú no le entrega satisfacción y plenitud ese ser en su inconsciente va a empezar a generar creencias, mecanismos, defensas, una serie de cosas dado lo que está viviendo, la hostilidad que ésta viviendo. Y ahí tu ves, por ejemplo, que la mamá está cansada porque no puede dormir en la noche, entonces como estoy cansada voy a dejar a la guagua con el papá o voy a dejar la guagua con la abuela y voy a dormir dos horas… y esa separación tiene una connotación para el bebé, cuando está recién nacido. Obviamente que la tiene porque el bebé lo que necesita es el latido, es el olor, es sentir a su madre cerca o la mamá que tiene que salir porque, porque tiene que hacer un trámite y también necesito un poco desconectar, porque necesito respirar, porque de verdad prefiero salir y desconectarme un rato que estar ahí de mal genio. Todas esas cosas el bebé la vive también y las percibe y también tiene un resultado en él. El bebé comienza su proceso de autonomía, como lo he comentado en otros vídeos, cuando empieza a moverse, a desplazarse, a hablar, a caminar. Ahí el bebé comienza un poco su autonomía, y cuando un bebé a sido criado con amor, ha tenido todas sus necesidades cubiertas, es un bebé que va a ser mucho más autónomo, libre, independiente de la madre y del mundo, que un bebé que no lo ha tenido. ¿por qué? porque un bebé que no lo ha tenido va a estar siempre buscando tenerlo. Y eso es una visión, que por ejemplo en Constelaciones Familiares se habla mucho: de que cuando un niño no tiene ese amor que necesita de la mamá, luego lo va a ir buscando en la pareja, en los amigos. Siempre voy a estar buscándolo, porque es muy fuerte para el niño no encontrar el amor de mamá. Si queremos seres autónomos, nutritivos, poderosos, amorosos. Requerimos satisfacer amorosamente las necesidades de nuestros hijos. ¿Qué nos pasa a las madres? nos pasa que no logramos tolerar la intensidad del bebé porque no logramos sentir lo que les está pasando. Porque si de verdad sintiéramos lo que a nuestro bebé les está pasando nos sumergiéramos y le daríamos lo que él necesita. Algo pasa, que es como que no… no entiendo, no siento, no concibo sentir lo que mi bebé está viviendo y el tema interesante en esto es que yo como mujer no sólo no siento lo que vive mi bebé, no siento lo que le pasa al otro, y no siento lo que me está pasando a mí. Entonces como no siento lo que me está pasando a mí, siendo madre, no lo puedo interpretar y lo único que puedo hacer es empezar a buscar maneras de salir de aquí lo más rápido posible. Si nos damos cuenta una gran mayoría de personas se pase el tiempo enjuiciando a los demás, criticando, diciendo que están mal, que está bien y en ese sentido lo que tú ves ahí, el trasfondo, es que somos personas que no estamos sintiendo, empatizando realmente con la verdad del otro, porque cuando realmente empatizamos con la verdad del otro. Soltamos nuestros juicios, porque comprendemos emocionalmente lo que esta ahí sucediendo. El tema es que con el otro si yo no estoy entendiendo Y empatizando al otro… bueno me doy vuelta y se me olvidó, si yo no estoy empatizando con mi pareja no lo estoy entendiendo… bueno, pueden pasar muchas cosas y ya está. Si yo no me estoy comprendiendo y no me estoy entendiendo a mí misma, puedo vivir una vida donde paso la mayor parte del rato bastante mal, pero ya, tengo una conversación con amiga, salgo… tantos mecanismos que podemos usar, pero si no entiendo mi bebé eso esta tenso ¿por qué? porque tenemos que estar ahí igua,l y eso es lo complejo. No puedo salir arrancando y dejar a la guagua, bueno, lo puedo hacer pero la culpa que eso nos genera es enorme. Entonces nos vemos “obligadas” a estar fusióndas a este mundo y ahí es donde empieza la sensación de que esto no supera. Esta “obligación” es la gran y maravillosa oportunidad que tenemos para conectar con todo aquello que no hemos sido capaces de conectar, para lograr comprender, empatizar con qué me pasa a mí con la demanda de mí bebé ¿por qué si llora me incomoda? o ¿por qué si quiere estar en la pechuga no lo aguanto? o ¿por qué siento que necesito salir sí sé que él es un ser indefenso?… tantas cosas que suceden. Cada mujer tiene distintas situaciones, pero cuando nosotros logremos empatizar con lo que nos va sucediendo y vamos logrando, y esto es sumamente importante, colocarle nombre, nombrar eso que nos va sucediendo… eso que nos va sucediendo, pierde fuerza, y ahí es donde yo te digo: para organizar y comprender lo que te va sucediendo es sumamente importante que accedas a tu experiencia cuando fuiste bebé. A lo que a ti te pasó cuando fuiste bebé. Hay algo que a mí me hace mucho sentido que es que si hay un momento en la vida en donde uno sufre realmente es en la infancia ¿por qué? porque en la infancia no cuentas con recursos. Cuando eres bebé recién nacido, los primeros meses, los primeros años, no cuentas con recursos. Después de grande podemos tener situaciones en donde realmente vivimos dolor y lo pasamos mal, pero contamos con muchos recursos. El niño no tiene recursos, y por eso se dice que el momento en donde peor lo podemos pasar es cuando somos bebés y cuando somos niños. Si a ti se te hace sencillo, fácil comunicarte con tu bebé, fusionar realmente con él, si tú ves que es un bebé que está satisfecho, que no se enferma, que esta colmadito de amor y a ti te fluye esa energía está perfecto y está maravilloso, si eso no te pasa y se te hace difícil y te ves buscando modos de salir de ese espacio. Se te hace realmente afligido, sufres, lloras, no sabes qué hacer a ratos, te desesperas, si pasan esas cosas yo te invito a que te observes y vayas profundos, y te conectas con ese bebé que fuiste, y si tienes la sensación de que tu infancia fue maravillosa pero te está pasando esto con tu bebé… ahí hay algo que no hace sentido. Si estoy en contacto con lo que de verdad me pasa, si me comprendo puedo comprender el dolor y la sensación de mi bebé y puedo satisfacer sus necesidades realmente. Es fundamental que te conectes conectes con tu posición desde un lugar infantil. Porque ¿qué es lo que pasa? lo que pasa es que nosotras como madres, por ejemplo la guaguita llorando porque lo único que quiere estar pegada a la pechuga, por ejemplo, entonces la mamá que ya le había dado pecho, que ya tomó sus diez minutos por por cada lado,  la guagua empieza a llorar y ve que la la busca, dice no, es que no, porque que mañosa que es, o que es demasiado demandante y empezamos a interpretar lo que va pasando con este bebé y cada interpretación que hacemos la vamos a hacer desde nuestra historia, nuestras creencias, desde nuestros personajes, como se dice. Pero lo que el bebé realmente está sintiendo sólo va a quedar metido en el mundo del bebé, porque la mamá no va a ser capaz de comprender que lo que el bebé necesita es mamá, entonces volvemos a la interpretación desde afuera yo interpreto lo que le está pasando y me desconecto y entonces ese dolor, ese sufrimiento que el bebé vive se va a lo que se dice: al inconsciente, a la sombra y luego ese bebe va a crecer y va a recordar que su mamá era una muy buena mamá porque hacía todo lo que tenía que hacer, porque siempre estaba presente con los horarios, y bla bla bla y a ratos ese niño va a tener sensaciones de angustia, va a ser un adolescente que va a tener miedo a relacionarse con la gente, por ejemplo, pero no va a saber de dónde viene eso porque él tiene codificado de que su mamá era una muy buena mamá. entonces ¿ de adonde viene eso?… Ese el tema importante a considerar.

mami y su retoño

Si tú tienes conflicto en tus relaciones, si tú tienes conflictos con tu seguridad personal, si tienes conflictos en la vida. El origen, el gran origen de todos esos conflicto está relacionado con la relación que tuviste con tu madre. Como lo reitero, si creías que era maravillosa y te das cuenta que se te hace super difícil vivir. Sácate la venda Anda a ver lo que realmente hay ahí. ¿Qué necesitan los niños? los niños necesitan madres que se cuestionen cuestión, que se miren, que vayan profundo, que indaguen, que se encuentren, porque nadie dice que la madre ideal es la madre que está en la perfección mística, con los pechos llenos de leche, con el autobús todo el día colgada en el fular. No se trata de eso, se trata de que tú como madre conozcas tu dificultad y hagas algo por ello. Con eso tú le está diciendo a tu hijo: eres lo suficientemente importante para mí como para que yo me hago cargo de lo que está pasando y no se trata de que me voy a convertir en la super woman, super madre, pero si voy a ser una madre que estoy activamente haciéndome cargo para darte lo mejor. Es distinto, es otra fuerza, es hermoso. Y siempre, siempre lo que el bebé manifiesta es verdad, siempre el va a pedir lo que realmente necesita, y de hecho nosotros siempre pedimos lo que realmente necesitamos. El tema es que después no sabemos ponerle palabras a lo que necesitamos y pedimos cosas creyendo que eso es pero eso realmente no es lo que necesitamos. Esta mucho más detrás ya de eso. Te invito a que pongas atención en cómo interpretas lo que le pasa a tu bebé, fíjate, si te encuentras colocándole timbres: a no es que es muy demandante, ‘no es que es muy, muy malhumorado, o que la verdad es sumamente… ¿cómo es este término que siempre dicen? es sumamente regalón. Así, fíjate en cómo interpretas lo que le pasa. Busca siempre colocarle palabras a lo que te está sucediendo. Cuando tú logras conectar con lo que te está pasando y lo logras nombrar, tú organizas el entorno desde un lugar coherente. Porque el bebé percibe que la mamá quiere alejarse, pero si el bebé percibe a la mamá que quiere alejarse y tiene a la mamá diciéndole: no hijo tú eres lo mejor para mí, eres lo mejor del mundo. Ahí empieza a haber incoherencia. No se trata que yo me paré frente a mi hijo y le diga: hijo yo no quiero estar contigo, no te amo, pero sí puedo decir, por ejemplo: se me está haciendo dificil, estoy trabajando para poder estar más presente… no sé, cada mamá es muy creativa en el modo de comunicarse cuando eso es realmente su propósito. Fíjate en aquellas cosas, por ejemplo, como que: espera a que esté distraído y adelante. No le digas que te vas porque sino se angustian, todas esas cosas son incongruencias y la verdad es que nosotras venimos de situaciones de mucha incongruencia, en donde nuestras mamás decían una cosa pero en verdad hacia otras, y lo más importante también, es darle a nuestros hijos estructura solida. O sea, que lo que él siente, que lo que la mamá diga, éste en coherencia con lo que está pasando. Y esa es la invitación que te dejo con la realidad, con la conexión del ser madre. Conócete. Si se te hace difícil anda profundo, encuentra, compréndete Encuentra lo que realmente te pasó, para que estés disponible para el bebé. En el artículo de la violencia me hicieron comentarios como por ejemplo, del trabajo, de que la mamá ¿como lo hace con el trabajo? y la verdad que una madre pueda trabajar y estar también en fusión con su hijo. Ahora si tu bebé llegó y tú no lo esperabas o si la realidad que vives en tu familia es una realidad que no hay muchos recursos y necesitas trabajar y todo eso… eso no dice que tú no puedas funcionar con tú bebé. Lo que se trata es que cuando llegues al hogar estés realmente con él, y lo que pasa es que la mamá llega a la casa y empieza a hacer una serie de cosas y sigue sin funcionar con el bebé, entonces después demanda toda la noche y ¿qué es lo que demandan? demanda la mamá. Así que por eso, el bebé siempre te va a mostrar el camino de lo que necesitas tú para encontrar aquello que el niño te está pidiendo.

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