Cómo crear una rutina de sueño para tu bebé: Manual definitivo

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Una de las cosas que más me sorprendió como mamá fue ver cuánto dormía mi bebé. Pero una vez que leí más al respecto, empecé a ver lo importante que es dormir para ellos en este primer año. Sus cerebros se están desarrollando y están haciendo todo tipo de conexiones mientras ellos duermen. Sus cuerpos también crecen durante el sueño.

 

Por eso, siempre tratábamos de asegurarnos de que tuviera una buena noche de sueño con la menor cantidad de interrupciones. Esta era nuestra rutina para la hora de dormir:

 

Generalmente incluía un baño y un pequeño masaje en sus brazos y piernas antes de cambiarle el pañal y ponerle su pijama. Cuando estuviera relajado y tranquilo le daba de comer. Para asegurarme de que no se durmiera mientras comía simplemente le daba la mitad y le cambiaba el pañal antes de la segunda mitad.

Luego lo colocaba en su cuna mirando hacia arriba. Incluso cuando era recién nacido, le leíamos un cuento corto. Nada demasiado complicado y, por lo general, el mismo libro una y otra vez. Así podíamos acostarlo antes de que se durmiera.

Luego del cuento, bajaba las luces, le daba un beso de buenas noches y esperaba unos minutos en la habitación antes de salirme silenciosamente.

 

La mayoría de las noches se dormía profundamente sin hacer ni pío. Pero lograr esto no fue fácil. Requirió consistencia y práctica para que aprendiera a dormirse. Tener una rutina regular a la hora del sueño realmente ayudó. Recuerda: es muy importante que no haya sábanas o juguetes en la cuna y que acuestes a tu bebé boca arriba. Todos los bebés se despertarán a lo largo de la noche por alguna razón durante sus primeros años.

 

Aprendí algunas cosas que me ayudaron con esto y pensé en compartirlas contigo. Necesitas ayudar a que tu bebé distinga entre el día y la noche tanto como sea posible. Por eso, cuando se despierte durante la noche para comer mantén la atmósfera calma y suave. Las luces deberán ser suaves y traten de no hablar.

Si los alimentas con biberón, es bueno que tengas todo lo necesario en la mano: biberón, agua y fórmula listos para preparar la botella y evitar que tu pequeño se ponga muy inquieto mientras espera.

Luego de alimentarlo, haz un cambio de pañal rápido y vuelve a colocarlo en la cuna mirando hacia arriba mientras está dormitando. Esto los ayuda a conciliar el sueño por sí solos.

Asegúrate que las comidas del día sean muy diferentes a las de las noche. Durante la comida del día, le hablaba y cantaba con las luces encendidas. Pero por la noche mantuve la luz baja, era muy silenciosa y me movía despacio. Entonces, poco a poco, mi bebé empezó a aprender.

 

Más o menos a los cuatro meses, mi bebé llevaba una rutina de tres siestas y luego un descanso largo de ocho a diez horas en la noche. Hice todo lo posible para mantener los horarios de las siestas y de la noche constantes todos los días. No era perfecto. Pero la disciplina y la rutina ayudaron mucho.

 

Recuerda que un bebé que está bien descansado, duerme mejor en la noche por lo que vale la pena que te esfuerces para la rutina de la siesta. La clave de las siestas fue asegurar que la de la tarde estuviera lo más alejada posible de la hora de dormir.

En pocas semanas, empiezas a entender las señales y los llantos de tu bebé. El tener un buen monitor de bebés me ayudó a saber cuándo asomarme para calmarlo y cuando dejarlo tranquilizarse solo. Dejar que se tranquilizara solo fue más fácil decirlo que hacerlo. Pero me esforcé en ello. Cuando se despertaba de noche, no iba enseguida. Lo dejaba un ratito para ver si se tranquilizaba solo. Y luego de un tiempo, aprendí a confiar en mi instinto.

 

Una cosa que aprendí con la experiencia fue que un pañal de buena calidad es tu mejor amigo. Los bebés pueden hacer pipís varias veces durante la noche y, si se mojan y están incómodos, es más probable que se despierten. Nosotros usamos unos pañales de un precio medio. Son muy suaves y cómodos y al eliminar la humedad, me ayudan a mantenerlos secos durante toda la noche. Cuando están secos y cómodos, duermen mucho mejor y así sus mañanas son más felices. Espero que algo de esto te ayude.
Recuerdo estos primeros meses lidiando con todo. No te olvides que ya le estás dando lo que más necesita: mucho amor y cuidado. Así que anímate y sigue el buen trabajo para seguir disfrutando de esos primeros días tan especiales.

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